Gastos médicos e impuesto a las Ganancias

Debido a lo avanzado del año, transcurría cansinamente la clase del Profesor Naif. Abarcaba el trato de los gastos médicos y hacía mención a los teóricos (Due, Goode) que recomiendan la deducción íntegra de los mismos al tratarse de erogaciones que permiten mantener la fuente productora de renta, esto es, la buena salud del contribuyente. Al pasar a la legislación argentina se detuvo en el análisis de los importes abonados a entidades que prestan medicina prepaga; mencionó que son deducibles pero con una significativa limitación: no pueden exceder del 5% de la ganancia neta del ejercicio. Al abarcar los gastos por asistencia médica, recordó que, al estilo de aquellos viejos y pésimos programas de TV de los domingos por la tarde, deben superarse dos pruebas por parte del contribuyente: a) del importe facturado sólo puede tomarse el 40% de los honorarios y b) que no pueden superar el 5% de la ganancia neta del año.
Uno de sus más inquietos alumnos, Mauricio Papaenlaboca, preguntó por ejemplo, en el caso de quién estuviera a cargo del más alto cargo político del país, cómo se aplicaría el límite; al efecto planteó que si esa persona ganara
$ 300.000 netos al año y por la complejidad de la operación hubiera erogado $ 100.000 la deducción no podría exceder de $ 15.000. Antes de que el Profesor contestara, como un rayo surgió otro alumno, Cleto Hermés quien mencionó que el ejemplo sería completo sólo si se tomaran como rentas gravadas las señaladas en el art. 99 de la ley de ganancias referidas a gastos de representación,viáticos, protocolo y cualquier otra compensación de similar naturaleza, cualquiera fuere la denominación asignada. Así, señaló que si se sumaran a los $ 300.000 de rentas netas del año unos
$ 2.700.000 más, entonces la deducción sería computable al 40%, es decir, $ 40.000 y el límite del 5% no se habría superado.
Se sumaron al debate los alumnos Elisa Correó y Fernando Película quienes bramaban ante el atribulado Profesor: nos imaginamos que Ud. piensa que el citado art. 99 se aplica en plenitud a cualquier funcionario público, incluso la más alta representación…!
Con voz temblorosa y poco audible, respondió Naif: les recuerdo que el principio de igualdad en la tributación significa que todos los contribuyentes en igual situación de capacidad contributiva deben tributar el mismo gravamen…; de todas formas propondría la deducción sin límites monetarios de los gastos destinados a la salud del contribuyente..

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