Fertilización asistida: en el exterior cuesta miles de dólares

Argentina es uno de los pocos países del mundo que garantiza el acceso gratuito e ilimitado al derecho de la fertilidad asistida. En la región, hay algunos avances en las legislaciones pero el dinero sigue saliendo del bolsillo de los ciudadanos.

El 14 de junio de 2013, la sección Mundo de la BBC, publicó un extenso informe sobre el avance de Argentina en materia de salud reproductiva. “Pionera en derecho a la fertilidad”, rezaba aquel titular. En el cuerpo de la nota se explicaba que al sancionarse la Ley N° 26.862, Argentina se convertía en el primer país de América Latina que garantizaba el acceso ilimitado de sus ciudadanos a los tratamientos de fertilidad asistida.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada cuatro parejas en el mundo en desarrollo tiene problemas para tener hijos. Un estudio publicado por el organismo reveló que en todo el planeta hay unos 48.5 millones de parejas que no logran concebir después de cinco años.

En Chile, para un tratamiento de baja complejidad, una inseminación intrauterina, por ejemplo, el pago por intento de embarazo es de 500 dólares. Pero en casos de alta complejidad y cuando las parejas se someten a fertilización in vitro, el precio promedio es de 5 mil y puede llegar a 9 mil por intento de embarazo.

Uruguay aprobó este año una norma sanitaria que tiene un sistema de pago compartido. Se fijaron cinco rangos y de acuerdo con el salario nominal que percibe la pareja y el número de intentos realizados, se fija el copago que ésta deberá aportar.

En Estados Unidos, la fertilización asistida promedia los 5 mil dólares. Sin embargo, los planes de alta complejidad pueden alcanzar los 12 mil. La ayuda estatal depende del tipo de plan de salud y de las políticas de cada región.

Una situación similar se da en España, donde los precios de una inseminación artificial y de fecundación in vitro van, en promedio, desde los 600 hasta los 3.000 euros por ciclo. El principal déficit, según los médicos españoles especialistas en reproducción, son las diferencias abismales entre centros públicos y privados.

Otro punto de discusión gira en torno a la universalidad de los servicios de esta índole que ofrece el Sistema Nacional de Salud. La última modificación de la normativa vigente garantiza únicamente tratamientos a mujeres que tengan un “trastorno documentado de la capacidad reproductiva” y excluye a quienes no acrediten “un mínimo de 12 meses de relaciones sexuales con coito vaginal”. Una muestra más de que nuestro país es pionera en fertilización asistida.

Nota publicada en Rosario Plus el 19/11/2015.

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